La ciudad fantasma (Berlín – Parte 1)

De viaje por el Mundo
24 Abril, 2016 / By / Etiquetas: , / 1 Comment

El día era lluvioso, el cielo estaba gris y la temperatura baja. Desde la ventana del bus veía una ciudad vacía, como un pueblo fantasma, en el que las personas parecían no existir. La Berlín cosmopolita y llena de vida de la que me habían hablado durante mucho tiempo parecía estar en otro lugar. Aunque, siendo justos, el hecho de que fuera Viernes Santo y la mayoría de los lugares estuvieran cerrados, no permitía tener una primera impresión muy natural de la ciudad.

Al llegar a mi hostal me sorprendió saber que el edificio que estaba al lado era el de la embajada de Corea del Norte (“la Corea mala”, como le expliqué a mi mamá al llamarla después). Letreros escritos en inglés, alemán y coreano prohibían que se le tomaran fotos, pero en realidad nadie hacía caso. Su presencia me recordó un artículo que había leído antes sobre la embajada abandonada de Iraq: un edificio que podía ser usado por el país árabe de manera indefinida y gratuita, pero que en la actualidad está en ruinas y lleno de grafitis. En Berlín, como me daría cuenta más tarde, este tipo de lugares abundan y son locaciones perfectas para tomar fotos llenas de misterio.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie 2

Solado de la Unión Soviética

Checkpoint Charlie 3

Entrada al sector controlado por Estados Unidos

La capital de Alemania es una ciudad llena de historia. Al caminar por sus calles es inevitable pensar en lo que vivieron sus habitantes hace 70 o 30 años atrás. A cada paso parece haber algo que recuerde su triste pasado. Sin querer ir muy lejos de mi hostal, miré en el mapa y me dirigí a uno de esos sitios cargados de significado: Checkpoint Charlie, el más famoso de los pasos fronterizos de la Berlín dividida por el muro.

No estoy muy seguro de lo que pensaba encontrar, pero al llegar me sentí un poco desilusionado. Se sentía artificial, como si se tratara de algo creado especialmente para turistas. Por un momento pensé que ese mítico lugar nunca existió y que era solo una leyenda divulgada para atraer visitantes. En la caseta, personas de diversas nacionalidades se tomaban fotos con hombres disfrazados de soldados  estadounidenses. A pocos metros, un enorme McDonald’s era la muestra palpable de que los tiempos habían cambiado.

McDonalds Berlin

El omnipresente McDonald’s

Seguí caminando y pensé en entrar en una de las exposiciones sobre el muro de Berlín. Me arrepentí al ver el precio y el tamaño del lugar en donde se albergaba. Me detuve a ver las fotos que se colgaban en el exterior y me fue imposible no recordar el sufrimiento de las personas que intentaron cruzar del lado soviético al americano. ¿Cuántos hombres inocentes habrían muerto en este lugar? Me alivió no saber el número exacto.

Muro de Berlín

Exposición sobre el muro de Berlín

muro de Berlin

Exposición sobre el muro de Berlín

De vuelta al hostal, en medio de calles sin carros y bajo la leve lluvia que me acompañó desde el primer momento que pisé suelo berlinés, marqué en un mapa los sitios a los que iría los días siguientes. Esta noche, en la que Berlín parecía ser una sombra de sí misma, la reservé para leer más sobre su pasado y tratar de entenderla mejor.


Este es un primer artículo de una serie de posts que en los próximos días estaré publicando sobre Berlín. Para no perderte ninguno puedes seguirme en Facebook e Instagram.

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